Hacia una nueva normalidad:

Cosos taurinos/ historias y espacios

Parte 2

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Andrea Sellés, Ismael Ugena y José Luis Campos por Crystalzoo

 

Hábitat Mediterráneo 7. Autor Francisco Fasano. Foto crystalzoo.

Comenzábamos nuestro articulo anterior con la frase de Pedro Sánchez en la que anunciando la desescalada lo resumía de una forma muy grafica: “Avanzamos hacia una nueva normalidad”. Esto nos da pié a una nueva línea editorial sobre los cambios y oportunidades que se van a abrir en este nuevo contexto. Casi al mismo tiempo Francisco Fasano en uno de sus últimos documentales sobre arquitectura, el séptimo de la serie Hábitat Mediterráneo, planteaba una incitativa del Colegio de Arquitectos de Alicante en su demarcación de Elda, en la que abría un foro de reflexión sobre la revisión de la vivienda tras el COVID19, entre ellos un buen amigo y gran arquitecto Miguel Peiró, hablaba de las cubiertas de los edificios como espacios de oportunidad, un tema interesante que desarrollaremos en un futuro.

En la actualidad es común encontramos con tipologías edificatorias que han perdido el uso principal para el que fueron proyectadas, algunas debidos a una desactualización de su programa, otras debido a la pandemia en la que nos encontramos. En los primeros casos siempre abogamos por el reciclaje arquitectónico como parte de una estrategia de economía circular, en las segundas debemos ser imaginativos y transgresores. En el caso de las plazas de toros este hecho es mas relevante ya que se encuentran insertadas en lugares privilegiados de la ciudad y necesitan de ambas soluciones.

Los cosos taurinos, cuando fueron diseñadas tuvieron un gran éxito en la población, ya que era la actividad de tiempo libre por excelencia, pero la sociedad cambia y en un momento en el que la oferta de ocio es tan amplia, ha ido menguando el interés hacia la tauromaquia, reduciéndose las corridas de toros en mas del 57%. Aunque en diversas parte de España sigue existiendo una gran afición a los toros, éste no es el caso de la provincia de Alicante. Aquí algunas plazas han desaparecido, otras se encuentran en estado de ruina, y las pocas que quedan en buen estado únicamente se usan para el festejo taurino alrededor de siete días al año, coincidiendo con las fiestas patronales. El resto de días no se usan o se usan o su actividad se reduce a días puntuales para diferentes eventos como pueden ser aquellos relacionados con el folclore local o grandes conciertos y ambos usos desde el punto de vista de una solución a la pandemia global en la que nos vemos inmersos, tiene una difícil salida, dada la necesidad de reducir aforos evitando el contacto social.

 

…oportunidades

Las plazas de toros están sumidas en un proceso mediante el cual pueden acabar como monumento icónico en la ciudad, reduciendo su rol a un punto de referencia a nivel urbanístico: un sitio donde quedar con amigos, para indicar dónde se encuentra algún otro lugar. Este edificio podría ser equiparable a otros edificios importantes en una ciudad como una iglesia, una catedral o un castillo, ya que no es su arquitectura en muchos casos y sí el uso para la que fue destinada, el que se torna anacrónico perdido su valor. Por este motivo, en gran número de ocasiones se decide reformarlas evitando, así un abandono cultural y físico definitivo, sin embargo, en otros casos no es posible su rehabilitación y acaban condenándolas a su desaparición. Escribía el arquitecto Juan Calduch en su libro Memoria y tiempo en defensa del sensible y conveniente reciclaje arquitectónico:

Si los usos originales que acogía han desaparecido, siempre surgirán nuevos usos que el edificio podrá acoger adecuadamente. La realidad es que la forma arquitectónica es mucho más adaptable y flexible de lo que podemos imaginar, y permite realizar de una manera óptima actividades nuevas impensables en el momento de su construcción… Frente a la sustitución de los edificios su reutilización, siempre posible, manifiesta explícitamente que es el sistema de valores y las prioridades que establecemos lo que hay que replantearse

Juan Calduch

Memoria y tiempo

Reciclaje arquitectónico Antiguo colegio de la República en La Nucía para la Sede Permanente de la Universidad de Alicante- SEU. Autor CrystalZoo. Foto David Frutos.

En nuestra opinión, debemos aceptar que gran parte de la población ya no necesita un gran espacio para corridas de toros, la localización privilegiada y la envergadura de estos edificios no se corresponde con su demanda, con un público cada vez más minoritario. Actualmente la sociedad tiene necesidades con mayor peso moral, nos enfrentamos a diferentes problemas algunos de ellos derivados de la pandemia, otros que vienen de lejos, como la falta de espacio destinado para refugiados de guerra, aquellos que por la crisis se han quedado sin hogar, Éstos espacios también son transformables en complejos públicos donde albergar prácticas de deporte urbano como skateboard o slackline, reconvertibles en complejos deportivos, espacios públicos cerrados como una gran biblioteca, edificios de oficinas o espacios híbridos de usos múltiples, capaces de conjugar un uso administrativo o docente con otro comercial con espacios mixtos capaces de atender concentraciones de público mas reducidas o ser retomados por la vegetación para mejorar la huella ecológica de la construcción.

Pero este edificio no es un edificio cualquiera al que poder cambiar su uso como podría ser un colegio, este edificio presenta mayor complejidad, ya que además de contar con una gran carga patrimonial también cuenta con una gran carga antropológica.

Las corridas de toros pasaron de ser un evento más de entretenimiento público a ser un evento de gran relevancia catalogado como fiesta nacional, con un edificio monumental a su servicio, debido a la conveniencia política del momento. Históricamente, ha pasado de celebrarse en cualquier espacio público a celebrarse en un recinto acotado y diseñado para tal fin… pero una vez haya quedado obsoleto este uso, esta plaza deberá sufrir una transformación.

¿Por qué no volver al concepto inicial?

¿Por qué no permeabilizar su arquitectura?

¿Por qué no equiparar lo que sucede en su entorno con lo que sucede en su interior?

Esto abre la puerta de la arquitectura en dos vertientes a explorar. La primera sería la generación de un nuevo espacio publico abierto y versátil, una intervención paisajística. La segunda el reciclaje del propio inmueble para otro uso.

Propuesta para el Museo de Bellas Artes de Bilbao. Autor BIG Bjarke Ingels Group, AZAB, Proskene.

En la primera se plantearía la búsqueda adaptación y o generación de un espacio publico, cuyas cualidades nos permitan el cierre del mismo durante una semana al año para poder realizar estos espectáculos taurinos con la categoría que se merecen, eventos folclóricos o conciertos de música. Un espacio que en su concepción permita un aforo determinado y flexible de espectáculos al aire libre y que el resto del año facilite otros usos. Que contenga la preinstalación de todas las infraestructuras necesarias para el buen funcionamiento de este o de otro tipo de eventos con un coste reducido, pero que el resto del año sea un espacio ganado a la ciudad para el libre disfrute de sus ciudadanos, donde se puedan realizar representaciones al aire libre, practicar deporte o simplemente disfrutar de las vistas. Una infraestructura mas económica y de escaso mantenimiento, que mas que un gasto para la población sea una fuente de ingresos municipal.

Por otro lado se ganaría un inmueble a reciclar, un importante hito en la ciudad que puede recuperar su impronta con un uso mas acorde a las nuevas necesidades de cada población. Ya que actualmente estas plazas han quedado totalmente embebidas en la ciudad debido a su crecimiento, por todo ello, su ubicación en la ciudad se torna privilegiada y nos ofrece un importante abanico de posibilidades que no debemos menospreciar. Hay mucha literatura sombre complejos híbridos, capaces de conjugar el potencial de estas construcciones como hito ciudadano con su atractivo arquitectónico. Desde aquí apostamos por los usos transversales, por nuestra experiencia suelen ser exitosos, mezclar usos administrativos, culturales y comerciales, de forma que se puedan sumar las sinergias propias de cada uno de los usos con los propios del lugar, haciendo que el antiguo coso taurino tenga un nuevo despertar como activador social con un uso mas acorde a los nuevos tiempos.

Reciclaje arquitectónico Antigua estación Autobuses de Alicante. Autor Crystalzoo + IParquitectos + M. Jareño. Foto David Frutos.

Abogamos desde aquí a la figura del rehabilitador. Un agente como el urbanizador que sea capaz de poner en valor la arquitectura del patrimonio construido de la ciudad, generando uso y valor añadido para la ciudad, siendo capaz de atraer capital privado para la generación de un uso mixto que posibilite su rehabilitación/reciclaje arquitectónico evitando su desaparición en aquellas poblaciones donde sea posible.

En definitiva, el mundo que rodea lo taurino es muy complejo de abordar, ya que cuestionar esta práctica invita a reflexionar sobre la distancia real e intangible que nos separa de la naturaleza. Si dejamos a un lado la condición de espectáculo y nos quedamos con el maltrato animal, ¿qué es más ético, las formas de vida y muerte que hay detrás de cada plato (ya sea de carne o verdura) o lo que hay detrás de cada estocada? ¿qué nos aleja más de nuestra condición natural y animal, lo que hay detrás de una entrada de un espectáculo taurino o de un envase de plástico? Sin duda éste es un tema que nos hace pensar y reflexionar sobre la tendencia natural o artificial hacia la perfección moral del ser humano, pero este no es el foro adecuado para abordarlo.

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